De La Montãna, LIBRO 3

Capitulo 3

 

UNGIMIENTO Y BENDICIÓN DE LOS DOCE


From the Mountain, Book III
ANOINTING AND BLESSINGS OF THE TWELVE

 

"Hija preciosa, soy Yo, El Maestro Jesús. Ve a tu alrededor y veras que estas en la cima de Mi Montana, en mi cuarto superior. Tus profundas oraciones de lo profundo de tu alma te han traído aquí. ¿Que es lo que vez?"

"Mi Señor, Veo muchos hombres, todos vestidos de blanco radiante. Cada uno tiene una poderosa, radiante luz blanca de energía a su alrededor. Sus ojos radiantes tienen esta misma luz blanca poderosa; y Creo que son los Doce Apóstoles. En profunda humildad, me caigo de rodillas; pues no siento que sea merecedora de encontrarme en el mismo cuarto con estos devotos. Uno me jala a que me siente en la silla blanca y yo estoy llorando. Lo reconozco como el Apóstol, Pedro; y el es tan amable."

"Hija, ¿por que lloras?,’ Pedro pregunta

"Pedro, lloro por ser inadecuada ante ustedes, que son tan poderosos en su andar ante Dios. Me siento tan pequeña y ustedes son tan grandes."

"Siéntate en la silla, Pequeña, que te vamos a ungir. A partir de este momento, tu caminar será mas difícil, pues tu iras con mas poder. Recuérdanos a nosotros, que hemos ido antes, y lo difícil del camino. Cuando creas que estas sola, recuerda que no lo estas. Cuando te sientas sola, no dejes de venir en la gran busca de Nuestro Señor, con gran deseo en tu corazón; y se te llenara con el Espíritu Santo. Esta es la promesa de Nuestro Señor. Inclusive frente a la muerte, recuerda orar; y tu serás llenada de amor y poder del Espíritu Santo; el dolor se te quitara. Se sabe que tu y muchos morirán por causas de Nuestro Señor.

Tú has sido escogida como algunos otros para hacer un trabajo en este día. Recuerda: nosotros hacemos mucho de lo cual tu no estas enterada; y cuando menos lo esperes, estaremos contigo. Ahora, ponemos nuestras manos sobre tu cabeza y hombros y te bendecimos. Nosotros los doce te bendecimos con el regalo de los milagros; de los cuales tu veras muchos. Tú sanarás a los enfermos con tan solo tocarlos con tu mano, con una oración, con el sonido de tu voz; y tú resucitaras a los muertos. Tú ataras al mal y te antepondrás en su horrible cara; y tú cerraras lugares diabólicos y acciones con la maldición de tu boca. Tú caminaras por oscuras y peligrosas calles y estarás segura hasta que sea tu tiempo. Tu les hablaras muerte a los clones y a aquellos, que aman el mal, y ellos morirán. Tú temes esto, pues amas la vida. Pero, recuerda; aquellos, que aman el mal, promueven el mal y la muerte de otros. ¿Defiendes tu esto, o te le opondrás, a cualquiera, en contra de esto?"

"Yo me opongo, inclusive sola, en contra del mal."

"Entonces, se bendecida con el poder de hablar en contra del malvado y derrotarlo. Tú serás respetada y temida; y serás maldecida y blasfemada; pero las palabras de las tinieblas se resbalaran como el agua de un pato. Esto no te afectara de manera alguna, a pesar de lo que se diga; pues, tu estas bajo el poder del Espíritu Santo. El esta sellado en ti en lo bueno y en lo malo, en las riquezas y pobrezas, pues, tu debes saber las profundidades y las alturas de ambos antes de morir. Nosotros sellamos sobre ti las bendiciones de Los doce, todos en acuerdo. Si te sientes débil o temblorosa, es por el poder, que se ha puesto e ti. Pues, todos estamos en un solo acuerdo."

"Si, me siento muy débil y temblorosa."

"Pero, esto no será por mucho tiempo’ pues tu te has de ir con mucha mas fuerza y energía. Tú sanaras de tus enfermedades; inclusive tu vista mejorara. Estas bendiciones son impartidas hacia ti; y tus veras que todo llegara al pasado. Tú eres un profeta de Dios, llamado Nuestro Padre Jesús. Tu te has dedicado a Su causa, y (eres) se te encuentra digna de caminar por este camino. Tú harás un gran trabajo por tu humilde hogar; y cuando te vallas, tú habrás retirado a millones de Satanás y los traerás a Nuestro Señor. Millones te agradecerán que los salvaste del tormento.

Tus pies están puestos en La Tierra. Tus ojos están en fuego con el Fuego de Dios; y tu corazón lleva las profundidades de Su compasión. Tu mente lleva la Sabiduría de Nuestro Señor, y tus manos llevan los milagros de sanación.

Nosotros estamos contigo. Nosotros somos El Grupo de los Doce, Los doce Apóstoles. Hacemos un gran trabajo, el cual tú no conoces. Caminamos a tu lado, inclusive el día de tu muerte."

Como testigo, dictado y asentado este 6 de noviembre, 1997,
Linda Newkirk

 

Nota: Algunas de estas bendiciones y palabras de sabiduría dadas por los Apóstoles en este mensaje definitivamente son parte del pasado. Entre ellos esta la cantidad de milagros. Un milagro tremendo es el de los iriséis. Yo tome tres iriséis blancas para dárselas a una amiga, las cuales no las podía llevar en un avión. Jesús me instruyo que las pusiera en un cajón sin agua. "Déjales ser un testamento de Mi." El dijo. Jesús me dijo que estas irises florecerían seis días, al sexto día ellas se marchitaran, y en el séptimo día todas morirán. Las irises se quedaron en el cajón en el calor de los 80 y mas y continuaron floreciendo con majestuosa belleza. Yo podía ver un brillo a su alrededor y sabia que era la luz de Jesús que las tenia sustentas. Ellas murieron como dijo Jesús, al séptimo día, una verdad de El y Su palabra.

Jesús hace un milagro con nuestro perro, Cooke, que fue arroyado por un automóvil. El hueso de su pierna se quebró y este se movía de atrás para adelante; y Dios me mostró en una visión como se havia separado. Inmediatamente, empecé a orar y oraba a diario por este precioso animal. Nosotros no teníamos dinero para llevarlo al veterinario y sabía que su sanación dependía de Dios. Al pasar de los días, la pata empezó a hincharse. Luego, la hinchazón lentamente desapareció y el empezó a sostenerse con su pata, luego a caminar, luego correr. Dios sano su pata completamente en pocas semanas. ¡Alabado sea el Señor!

Ha habido otros milagros, pero no les mencionare todos.

Lo que se me dijo, que la vida se pondría mas dura es cierto definitivamente. Gente que yo creía que eran mis amigos se dieron la vuelta con venganza; inclusive miembros familiares; y todo esto vino por causa de las profecías. Durante este tiempo, me enferme y estuve mala por muchas semanas. El trabajo del Libro III se quedo muchas veces quieto porque yo estaba muy cansada una gran parte del tiempo. Alabado sea el Señor por la Adversidad. Hay una razón para todas las cosas. La adversidad no necesaria mente es mala. Es simplemente dura.

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