De La Montãna, LIBRO 4

Capitulo 6

 

ALIGERANDO LA CARGA

 

"Hija Preciosa, Yo soy el Maestro Jesús. Tu vienes esta mañana cargada de estrés, sin saber como has de sobrevivir; pero Yo se. Ten fe en mi; Pues yo ago el camino y Proveo. Recibe del fruto de Mi Árbol y sábete de una libertad que no has sabido de ella por días. Hija, devota cada minuto de cada día a Mi y mantén esto tu prioridad numero uno. No hay razón de vivir, más que hacer Mi trabajo y el trabajo de Tu Padre. Recuerda esto y no te preocupes acerca de la economía; pues el dinero esta aquí hoy y se va mañana. Veme; Yo proveo. Ahora, Hija, entra por Mi puerta a Mi Santuario Interno; y se bendecida."

"Mi Señor, veo a Timoteo y a otros."

"Si, Hija, ellos son de Los Doce."

""Me pongo de rodilla, con mi cara en el piso llena de amor y honor hacia Ustedes, Mi Señor; al estar mi corazón tan pesado y tus queridos Sirvientes ante mi veo que están tan llenos de amor y de bondad." Timoteo se me acerca me invita a ver al estar hablando. El me señala el dedo de los anillos en mi mano izquierda y veo un radiante anillo. Timoteo dice, "Tu estad casad con Jesucristo. Toma este caminar seriamente todo el tiempo; y no te desesperes cuando todo parezca ir muy lento. La nube oscura tiene una cubierta plateada; busca esto. Ustedes dos tendrán lo que necesitan y mucho mas. A otros no les permitas que te quiten de tus propósitos en Dios. Este día, yo te bendigo con una mente alerta y clara, gran diligencia y estreza a el propósito del trabajo de mi Padre.

Ahora, mi querida Hermana, come esto."

Y, me como una pequeña caja radiante. Luego, el me ofrece otra y me la como de la misma manera. Luego otra y continuamos hasta que me como diez, pequeñas cajas en total. Pero, con cada caja, mi abdomen crecía, se expandía a dimensiones dolorosas hasta que se puso enorme; y no podía ya estar de pie.

"Ves, Mi querida Hermana, la carga es muy pesada; y solo el poder de nuestro Padre la puede a aligerar; pide esto."

"Padre Mío, la carga esta muy pesada. Por favor aligérame esta carga."

Apenas termine de decir estas palabras cuando la carga empezó a elevarse, primero lentamente, después rápidamente, hasta que el estomago hinchado se había ido totalmente; y todo el peso desapareció.

"Ves, ‘dice Timoteo, "tan solo hay un Camino; por lo tanto no busque ninguno otro."

Comienzo a llorar y me agarro de los pies de Timoteo; y me siento tan cubierta de amor y emoción que no puedo dejar de llorar. Grandes sollozos me envuelven, pues estoy tan llena de gratitud hacia esta amorosa alma; pues se de tantas tristezas acerca de las condiciones del mundo.

"Mira en este espejo," dice Timoteo.

Entonces, vi en el espejo y veo que mi cara esta llena de lagrimas y que mis ojos están rojos y que todo esta oscuro a mi alrededor. Las persianas están cerrada de las ventanas que están atrás de mi y la luz brilla alrededor de las orillas de ellas."

"Ve atrás de ti y abre las persianas," dice Timoteo.

Hago lo que Timoteo dice y veo a alguien de pie con blanca vestimenta, como mucha gente usa en el desierto; y a través de su hombro derecho hay una cobija con líneas. "¿Quien eres?" Pregunte.

"Soy Moisés del pasado," el dice. "Ves como me veo y que tan polvosos estan mis pies, que simple y viejo parezco. Pero, nuestro Padre me hizo nuevo; El me dio una túnica nueva y limpia y gran iluminación. Hija, el hará lo mismo para ti y todos, los que le amen sobre todas las cosas. Nada en el mundo puede compararse al amor del Padre. El dinero nunca se comparará a Sus premios; pues el sistema monetario pronto caerá. Hija, no te preocupes por la cuestión económica; preocúpate por el trabajo del Padre y preocúpate por advertirle a Israel acerca de los desastres, que pronto estarán sobre ellos."

"Yo estoy haciendo lo que tu dices de advertirles, pero me temo que las masas no recibirán lo que les estoy mandando. Ellos no sabrán de la Gran Guerra a tiempo."

"Si, Mi Pequeña," dice Jesús, "muchos rechazarán las palabras de Mis mensajeros. Pero, ellos no han de rechazar la verdad de su predicción; y muchos morirán con el deseo de la verdad."

"Mi Señor, se que esto es verdad; pero muchos no van a entender estos mensajes y ellos los van a rechazar enteramente."

"Esto es verdad, Hija mía; cada uno de ustedes nunca, nunca, nunca, debe de asumir nada de Mi Palabra; pues, pueden estar mal. Pídanme entendimiento; y yo les proveeré esto. ¿Entiendes?"

"Si, Mi Señor; ¡que si lo se!"

"Hija, esta en paz este día; y sigue adelante en Mi. Yo soy Jesús. Si, Jehová, El Dios de las Alturas en la Tierra."

Como testigo, dictado y asentado este 15 de septiembre 1998
Linda Newkirk

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